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Coaching presencial o por videollamada: qué cambia

Por Williams Ramos · La Tribu Despierta · Agosto 2026

Presencial o por videollamada, la sesión trabaja igual de en profundidad; lo que cambia es la logística, no la escucha. En Santa Cruz de Tenerife se puede venir en persona a Centro Aurus, y desde cualquier otro sitio se trabaja por pantalla con el mismo formato de conversación.

Qué no cambia, elijas donde elijas

Lo que se habla en sesión es confidencial en los dos formatos, y no sale de ahí. La estructura tampoco cambia: se empieza por qué te trae, qué querrías que fuera distinto, y desde ahí se trabaja con conversación y con las herramientas que hagan falta en cada momento.

El coach tampoco cambia según el formato. Trabajas con la misma persona, con la misma escucha y con el mismo criterio de si algo pide derivar a un profesional sanitario, esté sentada delante de ti o al otro lado de una pantalla.

Tampoco cambia lo que esto es y lo que no es. Es coaching, no terapia; no sustituye a un tratamiento psicológico ni psiquiátrico, y si en sesión aparece algo que corresponde al ámbito sanitario, se dice con claridad y se deriva, sea la sesión presencial u online.

Presencial, en Centro Aurus

Las sesiones cara a cara se hacen en Centro Aurus, en la avenida Cercado Corazón 3, locales 9 y 10, Santa Cruz de Tenerife. Es una sala con sillas en círculo, sin más adorno, pensada para que la conversación sea lo único que ocupe la atención.

Ahí es donde el equipo de coaches recibe en persona a quien prefiere sentarse enfrente en vez de conectarse desde casa. Además de sesiones individuales, en Aurus se dan charlas y formaciones, así que también es el lugar donde ver el espacio en marcha antes de decidirte, si te apetece pasarte por una charla abierta.

Nada de lo que se ve al llegar es un decorado montado para la ocasión. Es la misma sala donde una promoción entera cierra su formación de coaching y PNL, donde se monta un descanso a media mañana entre dos bloques de trabajo, la misma mesa donde otras personas antes que tú se han sentado a contar lo que las trajo hasta aquí.

Para quien vive en la isla o está de paso por Tenerife, venir en persona añade algo que la pantalla no da: el silencio de la sala, el tiempo que se toma alguien al levantarse a colocar un objeto en el suelo, la distancia física entre lo que se dice y lo que se representa.

Por videollamada, para quien no está en la isla

Mucha gente que no vive en Tenerife trabaja así, y también hay quien vive aquí y prefiere este formato: por horarios, por comodidad, o porque le resulta más fácil hablar sin desplazarse.

La sesión por videollamada sigue el mismo guion que la presencial. No es una versión reducida ni una alternativa de segunda; es el mismo trabajo, con la cámara en lugar de la sala. Para quien está cansado/a de sumar desplazamientos a una agenda ya apretada, resuelve algo real sin restar nada al contenido de la sesión.

Vivir fuera de Tenerife no es la única razón para elegir este formato. Hay quien está en la isla y aun así prefiere hacerlo desde casa: por horarios de trabajo que no encajan con desplazarse, porque tiene a alguien a su cargo y no puede salir con facilidad, o porque le resulta más natural hablar así. Ninguna de esas razones necesita justificarse.

No es una versión reducida ni una alternativa de segunda; es el mismo trabajo, con la cámara en lugar de la sala.

Cómo se adapta el mapa del sistema a la pantalla

Cuando el trabajo pide ver el sistema y no solo hablar de él, sea en un coaching sistémico o en cualquier proceso que use herramientas de representación, se colocan en el espacio objetos o papeles que representan a cada parte: quién llegó antes, quién sostiene qué, qué lugar ocupas tú en ese reparto.

Eso se adapta bien a una pantalla. Se hace con lo que haya a mano, delante de la cámara, y la conversación cambia igual de rápido que en la sala cuando el mapa deja de estar solo en la cabeza y pasa a verse fuera. La distancia no reduce lo que se puede trabajar.

Lo único que cambia es quién mueve las piezas. En la sala, a veces las coloca directamente el coach o las mueves tú con la mano; por pantalla, las mueves tú siguiendo lo que se te va preguntando, y el efecto de verlo fuera de la cabeza es el mismo en los dos casos.

Qué puede inclinarte hacia un formato u otro

No hay una respuesta única, y conviene decirlo sin prometer nada que no se pueda cumplir. Si vives fuera de Tenerife, la videollamada resuelve algo evidente: no hay vuelo ni ferry de por medio. Si vives cerca y te cuesta concentrarte en casa, la sala ayuda a que la sesión sea de verdad un paréntesis y no una ventana más abierta en el ordenador.

Hay quien empieza en línea por comodidad y más adelante decide venir a Aurus para alguna sesión concreta, y también al revés. No es una decisión que haya que cerrar para siempre en la primera llamada; se puede plantear y revisar según lo que vaya pidiendo el proceso.

Tampoco hace falta acertar a la primera. Si reservas presencial y ese día no puedes desplazarte, o si empezaste en línea y te apetece probar la sala una vez, se habla y se ajusta. El formato está para servir a la sesión, no al revés.

Un equipo de coaches, el mismo método

La primera conversación exploratoria es gratuita con cualquiera de los coaches del equipo, no solo con el fundador. Williams Ramos lleva más de quince años acompañando procesos, y junto a él trabaja un grupo de coaches formados en la misma metodología de autoliderazgo, cada uno con su propio recorrido antes de llegar aquí.

Da igual con quién empieces: la estructura de la primera sesión es la misma, presencial u online, y sirve para que cuentes qué te trae y para que salgas sabiendo si te entiendes con esa persona. Si al terminar decides que no es el momento, o que prefieres a otro coach del equipo, no pasa nada.

Elegir coach y elegir formato son dos decisiones separadas, y ninguna de las dos te ata a la otra. Puedes empezar en línea con un coach y, si más adelante te apetece conocer la sala en persona, seguir con la misma persona o con otra sin que eso complique nada del proceso ya iniciado.

Para mirarte

¿Qué formato te permitiría llegar a la sesión sin prisa, en vez de encajarla entre dos cosas?

¿Necesitas el silencio de una sala distinta a tu día a día, o te basta con cerrar una puerta en casa?

¿Qué te está frenando hoy para reservar la primera conversación, más allá del formato?

Preguntas frecuentes

¿La primera conversación es gratuita en los dos formatos?

Sí. La primera sesión dura una hora, es gratuita y funciona igual presencial que por videollamada. Sirve para contar qué te trae y para que veas si te entiendes con esa persona; no hay guion ni test previo.

¿El precio cambia según el formato?

No, el precio depende del número de sesiones y del coach, no de si es presencial o en línea. Se dice completo, sin letra pequeña, en la primera conversación. Los precios se indican sin IGIC.

¿Puedo empezar en línea y pasar a presencial más adelante?

Sí. Se puede plantear el cambio en cualquier momento del proceso, según lo que te resulte más cómodo o lo que pida cada sesión concreta.

¿Se pierde algo trabajando por videollamada?

No en cuanto a fondo. El guion, las preguntas y las herramientas de representación son las mismas. Lo que cambia es el entorno físico, y cada persona sabe mejor que nadie en cuál se concentra más.

¿Dónde está Centro Aurus exactamente?

En la avenida Cercado Corazón 3, locales 9 y 10, Santa Cruz de Tenerife. Es el mismo espacio donde también se dan charlas y formaciones, además de las sesiones individuales.

¿Qué necesito para la sesión por videollamada?

Una conexión estable y un rato en el que no te vayan a interrumpir; poco más. Si en algún momento hace falta representar algo en el espacio, se hace con objetos que tengas cerca, así que no necesitas preparar nada especial de antemano.

Elige tu coach y tu formato

La primera conversación es gratuita, presencial en Santa Cruz de Tenerife o por videollamada desde donde estés.

Reservar sesión exploratoria

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